APUNTES COMPLETOS - PAU MADRID - 2026
Apuntes PAU Madrid 2026
Lengua Castellana y Literatura
Material interactivo · Fuente Lexend para facilitar la lectura · 9 temas de literatura
Bloque 1 · Comunicación
4 puntos · Elige uno de los dos textos
Toca cada paso para ver la explicación y la plantilla:
«En ningún caso se valorará un mero listado de elementos. Es imprescindible señalar la FUNCIÓN que cada rasgo posee en el texto.»
❌ MAL: «Aparecen sustantivos abstractos, adjetivos valorativos y presentes indicativos.»
✅ BIEN: «El predominio de sustantivos abstractos como [X] refleja la subjetividad del autor, que pretende transmitir una valoración personal en lugar de describir hechos concretos.»
Fórmula siempre: nombra el recurso → explica su función en el texto → cita el ejemplo con comillas.
② INTRODUCCIÓN: El texto propuesto es un fragmento de [título/medio], escrito por [autor] y publicado en [año], en el que reflexiona sobre [tema]. Las características lingüísticas serán analizadas a través de los planos pragmático, léxico-semántico, morfosintáctico y textual. Nos encontramos ante un texto [tipo], adscrito al género [periodístico / humanístico].
③④⑤⑥ ANÁLISIS: En el plano morfosintáctico, predomina el [tiempo verbal], lo que otorga al texto un carácter [obj./subj.]. El uso de la [persona gramatical] permite al autor [distanciarse / implicar al lector / generalizar]. En el plano léxico-semántico, el uso de [campo semántico] refuerza la idea de [X]. Destacan recursos como [metáfora/ironía/pregunta retórica] —«[cita]»—, cuya función es [aproximar al lector / intensificar el argumento]. La cohesión se garantiza mediante: (1) anáfora; (2) elipsis; (3) conector «[conector]» que introduce [causa/consecuencia/oposición].
⑦ CONCLUSIÓN: En conclusión, el autor pretende [concienciar/defender/informar]. En mi opinión, [valoración].
⑧ TIPOLOGÍA: Se trata de un texto [expositivo/argumentativo], adscrito al género [periodístico / humanístico].
1. Entre 40 y 50 palabras (cuéntalas antes de entregar)
2. Debe contener las ideas principales con coherencia interna
3. Se redactará con las palabras del estudiante
4. No debe ser una paráfrasis del texto
5. Debe ser objetivo: sin opiniones personales
«El estudiante debe mostrar su madurez intelectual, su capacidad de reflexión y su destreza en la argumentación. Es imprescindible que se exprese de forma personal y no conteste con fórmulas estereotipadas.»
Cuerpo argumental (~20 líneas): 3 argumentos principales que respalden la tesis. Cada argumento debe reforzarla directa o indirectamente. Incorpora al menos 4 recursos literarios y palabras con connotación.
Conclusión (~5 líneas): Reafirma la tesis de forma concisa, ingeniosa y solemne. Nunca empieces la conclusión con «En conclusión» de forma mecánica; busca una frase sentenciosa.
1. Lee la pregunta con atención y asegúrate de que tu tesis responde exactamente a lo que piden. Si te extiendes hacia otro tema, la pregunta se valora con 0.
2. Elige tu postura: puedes afirmar, negar, dar ventajas e inconvenientes, o discutir el planteamiento. Pero nunca respondas algo que no te preguntan.
3. Escribe en sucio los 3 argumentos que vas a usar. Verifica que cada uno sirve para defender la tesis. Si no lo hace, suprímelo.
🧠 Tipos de argumentos
| Tipo | Definición | Ejemplo |
|---|---|---|
| De autoridad | Se apoya en lo que ha dicho una persona o institución experta o reconocida intelectualmente. Puede ser de cita directa (palabras textuales entre comillas) o indirecta (paráfrasis). | «Los médicos y psicólogos afirman que la luz de pantallas altera el sueño.» |
| De datos / estadístico | Argumenta basándose en datos, cifras o estudios. Pueden ser precisos o imprecisos. | «El 60% de los hombres no tendría una segunda cita con alguien con muchas faltas de ortografía.» |
| De ejemplificación | Demuestra la tesis con ejemplos que acercan la idea al receptor: algo cercano, conocido o vivido. | «Las oraciones coordinadas son como un feat entre Shakira y Beyoncé.» |
| De experiencia | Se apoya en situaciones ya vividas que avalan la afirmación. Debe ser generalista: evita el «a mí me ha pasado». | «Los valencianos recordamos que las playas eran enormes y ahora, tras las DANAS, apenas cabe una toalla.» |
| De cantidad | Argumenta que lo que hace o piensa la mayoría es un criterio de validez. | «Los influencers con millones de seguidores...» — aunque puede rebatirse: el mejor restaurante no es Burger King. |
| De calidad | Valora la excelencia frente a lo abundante. | «No puede haber muchos pintores como Velázquez.» |
| De generalización | Verdades comúnmente aceptadas, el sentir general. «Eso ha sido así de toda la vida.» | «La sociedad siempre ha valorado el esfuerzo por encima del talento innato.» |
| De analogía / semejanza | Se defiende una idea comparándola con otra parecida y ya aceptada. Si la semejanza es falsa → falacia. | «Si llevaste bien las clases online, no tendrías problemas con las presenciales.» |
| De causa-efecto | Demuestra una relación causa→consecuencia entre dos hechos. | «Si no estudias, no aprobarás. Si escribes mal, ligarás menos.» |
| De criterio sapiencial | Máximas, refranes, proverbios: sabiduría de tradición popular. | «Lo bueno si breve, dos veces bueno.» |
| Ético / de valores | Defiende una causa por sus valores éticos: justicia, libertad, respeto. | «Separar a los alumnos por sexo fomenta estereotipos de género.» |
| Emocional / afectivo | Provoca emociones (miedos, deseos, empatía) para conmover al receptor. | Describir el sufrimiento de una víctima para generar empatía. |
| Ad hominem | Acepta o rechaza un razonamiento no por sí mismo sino por quién lo dice. | «No tienes opinión sobre educación porque no eres padre.» |
| De progreso | Lo novedoso y original se antepone a la tradición. | «Adoptar anglicismos es signo de adaptación al mundo global.» |
| De tradición | Antítesis del anterior: el peso de la tradición confirma las ideas. | «El español tiene recursos propios para nombrar cualquier realidad.» |
| De utilidad / pragmático | Lo útil, práctico y eficaz frente a lo inútil o peligroso. | «Aprender inglés es más útil que aprender chino mandarín para la comunicación global.» |
| De salud | Lo saludable frente a lo nocivo. | «El ejercicio físico diario reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares.» |
✍️ Cómo hacer una buena introducción (~5 líneas)
Elige uno o combina varios: anécdota concreta, historia breve imaginada, referencia cultural (personaje histórico, artista, científico), pregunta retórica, paradoja, ironía, contraste llamativo.
Objetivo: ganarte al lector, situar el tema y fijar implícitamente tu tesis. Nadie quiere un texto que empiece con «En este texto voy a hablar de...»
«Dicen que Van Gogh solo llegó a vender un cuadro, a su hermano Theo, y que los fans de Rafa Mora se agolpaban frente a la caseta donde firmaba autógrafos. También dicen que la fama premia al mérito. Eso dicen.»
🎭 Recursos literarios — obligatorios (mínimo 4)
| Recurso | Efecto | Ejemplo |
|---|---|---|
| Ironía | El más eficaz para captar al lector. Ridiculiza con elegancia. | «También dicen que la fama premia al mérito. Eso dicen.» |
| Metáfora | Relaciona dos realidades distantes para impactar. | «El nacionalismo es un dragón que a todos arrasa.» |
| Contraste / antítesis | Enfrenta dos ideas o personajes opuestos para demostrar algo. | Cristiano Ronaldo vs. el padre del sofá. |
| Comparación / símil | Acerca la idea abstracta a algo concreto y conocido. | «Escribir link es como soltar cotorras en la Casa de Campo para que aniquilen a los gorriones.» |
| Hipérbole | Exageración para enfatizar o ridiculizar. | «La televisión trae el apocalipsis.» |
| Pregunta retórica | Implica al lector y refuerza la argumentación. | «¿Nos preocupa que todas las personas del mundo llamemos a las cosas con el mismo nombre?» |
| Repetición / anáfora | Insiste en una idea con fuerza rítmica. | «Ni un insulto más, ni una agresión más, ni una víctima más.» |
| Enumeración | Acumula ejemplos o ideas con efecto de abundancia. | «link, blog, twitter, swapear...» |
| Personificación | Da vida a conceptos abstractos. | «Canta la lluvia mientras leo.» |
| Sinestesia | Mezcla sensaciones de distintos sentidos. | «Chilla el amarillo de mis lecturas.» |
Usa el registro estándar, con ocasionales toques del registro culto. Evita la pedantería, los lugares comunes y las frases hechas que no dominas.
Truco para usar un vulgarismo sin bajar el registro: rodéalo de expresiones elevadas. «Los famosetes sin habilidad reconocida ocupan la parrilla del prime time.» — el coloquial «famosetes» queda equilibrado con «habilidad reconocida» y los tecnicismos «parrilla / prime time».
Bloque 2 · Reflexión sobre la lengua
3 pts · Elige 1 de 2.1/2.2 (1,4 pts) + elige 2 de entre 2.3, 2.4, 2.5 (0,8 pts c/u = 1,6 pts)
| Función | Cómo identificarla | Ejemplo |
|---|---|---|
| Sujeto (S) | Concuerda con el V. Puede ser tácito (Ø). | Los alumnos estudian. |
| CD | Sustituible por lo/la/los/las. | Leo un libro → Lo leo. |
| CI | Sustituible por le/les. | Doy flores a Ana → Le doy. |
| CRég | Preposición fija. No sustituible por pronombre átono. | Confío en ti. |
| CC | ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde? | Llegó ayer por la tarde. |
| CPvo | Acompaña al V y al S/CD a la vez. | Llegó cansada. |
| CAg | Solo en voz pasiva. Prep. «por». | Escrito por Cela. |
| Atributo | Con ser/estar/parecer. Sustituible por «lo». | Es inteligente → Lo es. |
| CN | Modifica a un sustantivo. Prep. «de» frecuente. | La novela de Cela. |
🔊 Pares mínimos — fonología
Dos palabras forman un par mínimo si cumplen las tres condiciones a la vez: (1) mismo número de fonemas, (2) un único fonema diferente en la misma posición, (3) significado distinto. Los pares mínimos demuestran que dos sonidos son fonemas distintos en español.
| Letra/grupo | ¿Es un fonema? | Ejemplo |
|---|---|---|
| H | NO — la H es muda | «hola» → /o-l-a/ = 3 fonemas, 4 letras |
| CH | SÍ — un único fonema /tʃ/ | «chico» → /tʃ-i-k-o/ = 4 fonemas, 5 letras |
| LL | SÍ — un único fonema /ʎ/ o /j/ | «llave» → /ʎ-a-b-e/ = 4 fonemas, 5 letras |
| QU | SÍ — representa /k/ | «queso» → /k-e-s-o/ = 4 fonemas, 5 letras |
| B y V | Ambas representan /b/ (un solo fonema) | «beso»/«veso» → mismo fonema inicial /b/ |
| GE / GI | SÍ — representa /x/ | «gente» → /x-e-n-t-e/ = 5 fonemas |
| CE / CI (Madrid) | SÍ — representa /θ/ | «cena» → /θ-e-n-a/ = 4 fonemas |
Truco: Antes de transcribir, localiza H mudas, CH, LL, QU, GÜ y GE/GI. Cada uno cuenta como un solo fonema.
2. Cuenta el número de fonemas (no letras).
3. Elige UNA posición y sustituye ese fonema por otro del español.
4. Comprueba que la nueva palabra existe y tiene significado propio.
5. Escribe la justificación completa.
Truco: Si te bloqueas, prueba a cambiar la 1.ª consonante con las oclusivas /p, b, t, d, k, g/. Casi siempre aparece un par válido.
| Fonemas frecuentes en la PAU | Par mínimo de ejemplo |
|---|---|
| /p/ vs /b/ | pino / vino → cambia /p/ → /b/ en posición 1.ª |
| /k/ vs /g/ | coma / goma → cambia /k/ → /g/ en posición 1.ª |
| /t/ vs /d/ | tuna / duna → cambia /t/ → /d/ en posición 1.ª |
| /s/ vs /θ/ (Madrid) | caza /k-a-θ-a/ vs casa /k-a-s-a/ → cambia /θ/ → /s/ en posición 3.ª |
| /r/ vs /r̄/ | pera / perra → vibrante simple vs. múltiple en posición 3.ª |
| /l/ vs /r/ | loma / Roma → cambia /l/ → /r/ en posición 1.ª |
| /m/ vs /n/ | cama / cana → cambia /m/ → /n/ en posición 3.ª |
| /n/ vs /ɲ/ | pena / peña → cambia /n/ → /ɲ/ en posición 3.ª |
| /e/ vs /a/ | pesa / pasa → cambia /e/ → /a/ en posición 2.ª |
| /x/ vs /s/ | caja /k-a-x-a/ vs casa /k-a-s-a/ → cambia /x/ → /s/ en posición 3.ª |
🔁 Análisis inverso de oraciones
2. Elige el verbo primero: si piden Atributo → copulativo (ser/estar/parecer); CD → transitivo (comprar, leer…); CR → verbo de régimen (hablar de, pensar en…).
3. Construye el sujeto con el CN que pidan (adjetival, preposicional, oracional).
4. Añade los complementos uno a uno según el esquema.
5. Verifica la concordancia sujeto-verbo y C.Pred.-nombre.
6. Comprobación final: si hay CD, sustitúyelo por lo/la. Si funciona: correcto.
| Tipo de verbo | Comodín | Ejemplo listo para usar | Clave |
|---|---|---|---|
| Transitivo | comprar | La alumna compró un libro en la librería. | Acepta CD. Comprobación: Lo compró ✓ |
| Intransitivo | llegar | El tren llegó a la estación ayer. | NO acepta CD. |
| Copulativo | parecer | El examen parece difícil. | Solo Atributo. NUNCA CD. |
| Ditransitivo | enviar | Mi madre envió un paquete a su hermana. | Lleva CD + CI a la vez. |
| De régimen (CR) | hablar de | El director habló de los resultados. | Prep. fija. No se sustituye por lo/la. |
| Pronominal | arrepentirse | La atleta se arrepintió de sus palabras. | Siempre con pronombre (se, me, te…). |
| C. Predicativo | llegar | Los niños llegaron agotados al colegio. | Adjetivo complementa sujeto Y verbo. |
| Complemento | Definición clave | Comodín | Comprobación |
|---|---|---|---|
| CD | Recibe la acción del verbo directamente. | La profesora leyó el texto en voz alta. | Lo leyó ✓. Con persona: «a»: Vi a mi amigo → Lo vi ✓ |
| CI | Destinatario de la acción. | Mi padre regaló flores a mi madre. | Le regaló flores ✓ |
| CR | Exigido por el verbo con preposición fija. | Habló de los resultados. / Pienso en el futuro. | NO sustituible por lo/la: «Habló de ello» (no: *lo habló) |
| CC Tiempo | ¿Cuándo? | ayer / el lunes por la tarde / a las tres | — |
| CC Lugar | ¿Dónde? | en la biblioteca / cerca del río | — |
| CC Modo | ¿Cómo? | con mucho esfuerzo / en silencio | — |
| CC Causa | ¿Por qué? | por el frío / a causa de la lluvia | — |
| Atributo | Con ser/estar/parecer. | El resultado fue muy satisfactorio. | Sustituible por «lo»: Lo fue ✓ |
| C.Pred. | Adjetivo que complementa al S o CD Y al verbo. | Los alumnos llegaron agotados al aula. | Concuerda con el S (o CD). Verbo NO copulativo. |
| C.Agente | En voz pasiva: quién realiza la acción. | El proyecto fue aprobado por el equipo directivo. | Siempre con «por». |
| Esquema pedido | Oración lista para usar |
|---|---|
| S + V + CD | La alumna leyó el texto en voz alta. |
| S + V + CD + CI | Mi madre envió un regalo a su hermana. |
| S + V + CD + CC lugar | El director presentó el informe en la sala de reuniones. |
| S + V + CD + CC tiempo | La profesora corrigió los exámenes el lunes por la tarde. |
| S + V + CD + CC modo | La secretaria redactó el documento con mucho cuidado. |
| S + V + CD + CI + CC | El ayudante explicó el ejercicio a los alumnos con paciencia. |
| S + V + Atributo | El resultado del examen fue muy satisfactorio. |
| S (CN adj.) + V + CD | La joven investigadora publicó un artículo importante. |
| S (CN prep.) + V + CD | El director del instituto convocó una reunión urgente. |
| S + V + CR | El conferenciante habló de los efectos del cambio climático. |
| S + V + C.Pred. sujeto | Los alumnos llegaron agotados después del viaje. |
| S + V + CD + C.Pred. CD | El tribunal consideró el trabajo brillante. |
| Pasiva + C. Agente | El proyecto fue aprobado por el equipo directivo. |
| S + V + Sub. CD | La directora confirmó que los resultados serían públicos. |
| Sub. sujeto + V + Atr. | Que apruebes la PAU es lo más importante. |
| S + V + Sub. condicional | Si estudias cada día, conseguirás aprobar todas las asignaturas. |
| S + V + Sub. concesiva | Aunque llovía con fuerza, los atletas completaron la carrera. |
| Error | Solución |
|---|---|
| CD con verbo copulativo | ser/estar/parecer NUNCA llevan CD. Para CD usa: comer, leer, comprar, ver, presentar. |
| Confundir CI con CR | CI: sustituible por le/les. CR: exige preposición fija y NO se sustituye por le. «Habló de ello» (no: *le habló). |
| Atributo distinto de C.Pred. | Atributo: solo con ser/estar/parecer. C.Pred.: con CUALQUIER otro verbo. |
| C.Pred. sin concordancia | Debe concordar en género y número. «llegaron agotados» (ellos) / «agotadas» (ellas). |
| CR sin preposición | El CR SIEMPRE lleva preposición fija del verbo. Sin «de»/«en»/«a» no es CR. |
| Pasiva con verbo intransitivo | La pasiva perifrástica solo se forma con verbos transitivos. *«fue llegado» no existe. |
⚙️ Procesos de formación de palabras
| Proceso | Definición | Ejemplo |
|---|---|---|
| Derivación | Prefijo y/o sufijo + lexema | pre+domin+ante → predominante |
| Composición | Dos o más lexemas unidos | saca+corchos → sacacorchos |
| Parasíntesis | Prefijo+lexema+sufijo simultáneamente | en+roj+ecer |
| Acronimia | Iniciales leídas como palabra | ONG, AVE, RAE |
| Sigla | Iniciales leídas por separado | PCE, PSOE |
| Acortamiento | Reducción (apócope/aféresis) | bici, profe |
| Préstamo | Palabra de otra lengua | cool, sofá |
| Calco | Traducción literal | baloncesto ← basketball |
| Neologismo | Palabra nueva por necesidad | tuitear, googlear |
¿Existe la palabra SIN el prefijo? «rojizo» SÍ → derivación. «enrojecer»: ¿existe «rojecer»? NO → parasíntesis.
📚 Clases de palabras
Variables (pueden variar en género o número): nombre, pronombre, determinante, adjetivo, verbo.
Invariables (siempre presentan la misma forma): adverbio, preposición, conjunción, interjección.
Con significado léxico: nombres, verbos, adjetivos, casi todos los adverbios y algunas preposiciones.
Con significado gramatical: pronombres, determinantes, conjunciones, algunas preposiciones, algunos adverbios, interjecciones.
El significado léxico es aquel que podemos definir sin recurrir a un referente o a la gramática. Los pronombres como «allí» o «ahora» carecen de significado léxico porque no puedes explicar su significado, solo señalar su referente.
| Categoría | Definición y rasgos clave | Ejemplos / trucos |
|---|---|---|
| Nombre | Designan personas, animales, plantas, lugares y realidades materiales o inmateriales. Pueden llevar artículo delante. Poseen género y número. Género: morfemas flexivos (chico/chica), palabras distintas (toro/vaca). Número: afijo -s/-es o invariables (el/los virus). Comunes en cuanto al género: el/la estudiante. Ambiguos: el/la mar. Epicenos: seres sexuados con el mismo artículo (la pantera). Heterónimos: raíces distintas (hombre/mujer). | libro, ciudad, felicidad |
| Adjetivo | Aportan una cualidad o tipo del nombre. Concuerdan en género y número. Tienen grado: positivo (bueno), comparativo (mejor), superlativo (buenísimo). Calificativos: admiten grado, posición ante/pos (un perro precioso / un precioso perro). Relacionales: no admiten grado, siempre pospuestos (*un vanguardista poema). Funcionales: demostrativos y posesivos pospuestos (el libro aquel), numerales ordinales (la quinta fila). Truco «mejor»/«peor»: si equivalen a «más bueno/malo» → adjetivo; si equivalen a «más bien/mal» → adverbio. | inteligente, municipal, la quinta fila |
| Determinante | Siempre acompañan a un nombre al que preceden y con el que concuerdan. Sirven para precisar: la cantidad, a quién pertenece, si está cerca o lejos. El determinante debe ir DELANTE del nombre. Si aparece detrás, funciona como adjetivo: la casa tuya / el coche ese. Tipos: artículos, demostrativos, posesivos, cuantificadores, interrogativos/exclamativos, relativos. | el, esta, su, tres, qué, cuyos |
| Pronombre | Se colocan en lugar de un SN realizando la misma función. No sustituyen al nombre: lo señalan (tienen referente). Tipos: personales, demostrativos, interrogativos/exclamativos, relativos, indefinidos. Los personales no se llaman así por sustituir a una persona, sino porque distinguen persona gramatical. quién es siempre pronombre. Si el interrogativo acompaña a un nombre → determinante: «¿No sé qué verduras comían?» | yo, él, esto, quién, que, nadie |
| Verbo | Pueden cambiarse de tiempo. Expresan: persona (1.ª/2.ª/3.ª), número, tiempo (presente/pasado/futuro), aspecto (perfecto/imperfecto), modo (indicativo/subjuntivo/imperativo), voz (activa/pasiva). La conjugación decide qué desinencias lleva (-ar/-er/-ir). | cantar, comer, vivir |
| Adverbio | Puede usarse de manera aislada (a diferencia de prep. y conj.). Casi todos tienen significado léxico. Tipos: lugar (allí), tiempo (luego), cantidad (mucho), afirmación (sí), negación (tampoco), duda (quizás), exclamativos/interrogativos (¿Dónde?), relativos (donde nací). | pronto, aquí, muy, siempre |
| Preposición | Forma un sintagma preposicional del que es núcleo. Une palabras o grupos de palabras. No admiten detrás «yo» ni «tú» (excepción: según, entre). «hasta» puede ser adverbio (Hasta yo lo sé) o preposición (Se acercó hasta mí). A, ante, bajo, con, contra, de, desde, en, entre, hasta, hacia, para, por, según, sin, sobre, tras, mediante, durante, vía, versus, cabe. | a falta de, debido a, a pesar de (locuciones prep.) |
| Conjunción | Une palabras o grupos de palabras. Se identifican porque detrás admiten «yo» y «tú» (aunque yo, que yo) pero NO «mí» ni «ti» (*aunque mí, *que ti). Que, si, porque, pero, o, aunque. | pero, aunque, porque, que, o |
| Interjección | Siempre vinculadas a actos de habla. No desempeñan función dentro del predicado. Aparecen separadas por comas y pueden constituir un enunciado completo. Sirven para: expresar emociones (¡Ay!), dirigirse al interlocutor (¡Eh!), imitar ruidos (¡Pum!). | ¡Ay!, ¡Eh!, ¡Pum! |
| Determinante/adjetivo | Pronombre | Adverbio | |
|---|---|---|---|
| Demostrativo | este, ese, aquel, esta, esa, aquella… | esto, eso, aquello, (este), (ese), (aquel), (esta)… | aquí, ahí, allí, acá, allá… |
| Cuantificador débil | un, algún, suficiente, cierto, bastante, tres… | uno, alguno, bastante, poco, suficiente… | — |
| Posesivo | mi, mío, tu, su, nuestro… | — | — |
| Interrogativo/exclamativo | qué, cuánto | qué, quién, cuánto, cuál | cómo, dónde, cuándo, cuánto |
| Relativo | cuyo, cuanto | que, el que, el cual, quien, cuanto | como, donde, cuando, cuanto |
Los posesivos a veces aparecen como determinantes (su tía) y otras como adjetivos (la tía suya).
1. Comprueba que es invariable en el contexto.
2. Interjección: forma un enunciado por sí misma, separada por signos de puntuación, expresa emociones, constituye un acto de habla.
3. Adverbio: puede ponerse al final de una oración («Ponte encima» sí; *«Ponte sobre» / *«Ponte pero» no → encima es adverbio, sobre y aunque no). Los adverbios relativos (donde) sirven para unir y no admiten posición final.
4. Conjunción vs. preposición: después de conjunción caben «yo» y «tú» (aunque yo, que tú); después de preposición caben «mí» y «ti» (a mí, de ti). Excepciones: según y entre admiten «yo» y «tú» → aprenderlas de memoria.
SINO (una sola palabra) cuando: (1) se opone a algo negado antes (No viajaremos en coche, sino en metro); (2) puede sustituirse por «más que» (No hicimos sino lo que debíamos); (3) en «no solo… sino (que)»; (4) es sustantivo que significa destino (Pasar frío es mi sino).
| Concepto | Definición | Ejemplo |
|---|---|---|
| Polisemia | Misma palabra, varios significados con origen común | banco: asiento / entidad / banco de peces |
| Homonimia | Formas iguales, origen diferente | vino (bebida) ≠ vino (v. venir) |
| Sinonimia | Significado igual o muy próximo | comenzar = iniciar = empezar |
| Antonimia | Significados opuestos | calor ≠ frío |
| Hiperonimia | El hiperónimo incluye a los hipónimos | animal > perro, gato |
| Campo semántico | Palabras de la misma categoría con un sema común | Muebles: mesa, silla, cama… |
| Denotación | Significado objetivo del diccionario | casa = edificio para habitar |
| Connotación | Valores afectivos añadidos | hogar = afecto, familia |
| Lengua | Territorio oficial |
|---|---|
| Castellano/español | Todo el territorio nacional (art. 3.1 CE) |
| Catalán | Cataluña, Islas Baleares, C. Valenciana (valenciano) |
| Euskera/vasco | País Vasco y zona vascoparlante de Navarra |
| Gallego | Galicia |
| Aranés (occitano) | Cataluña (Valle de Arán) |
| Concepto | Definición | Ejemplo |
|---|---|---|
| Bilingüismo | Uso de dos lenguas por un hablante/comunidad | Hablante catalán: catalán en casa, español en el trabajo |
| Diglosia | Dos lenguas con distinto prestigio: «alta» y «baja» | Catalán = lengua «baja» durante el franquismo |
| Variedad diatópica | Variación geográfica (dialecto) | Andaluz, canario, rioplatense |
| Variedad diastrática | Variación por grupo social (sociolecto) | Lenguaje culto, vulgar, jerga juvenil |
| Variedad diafásica | Variación por situación (registro) | Formal, coloquial, técnico |
Bloque 3 · Educación Literaria — 9 temas
3 pts · 3.1 ó 3.2 (2 pts) + 3.3 ó 3.4 (1 pt)
3.1 / 3.2: «Es preciso que haga una exposición de conjunto donde demuestre un conocimiento global del movimiento literario en cuestión y de la significación de los autores y de sus obras, más allá de un mero catálogo de estos.»
3.3 / 3.4: «El estudiante debe mostrar su conocimiento de la obra leída, relacionarla con el movimiento o tendencia literarios a los que pertenece y destacar su importancia en relación con su contexto sociohistórico y la tradición literaria.»
2. Analiza 4 rasgos del movimiento en el texto: para cada uno:
— Nombra el rasgo: «Un rasgo característico de [movimiento] es…»
— Explícalo teóricamente
— Cita el texto: «Así lo evidencia: "[cita entre comillas]"»
— Explica la función: «…lo que refleja / contribuye a [efecto/intención]»
3. Cierra con una valoración de conjunto (2-3 líneas): importancia del movimiento, autores y obras clave integrados en el discurso, no en listado.
Segunda mitad del s. XIX. Observación objetiva de la realidad. Determinismo naturalista (Zola). En España: Galdós, Clarín, Pardo Bazán.
| Señal en el texto | Qué buscar | Cómo formularlo |
|---|---|---|
| Descripción detallada y objetiva | Descripciones minuciosas. Narrador en 3.ª persona omnisciente. | «La descripción minuciosa del entorno, propia del Realismo, se aprecia en…» |
| Narrador omnisciente en 3.ª persona | El narrador lo sabe todo. Actitud objetiva y distanciada. | «El narrador omnisciente en tercera persona, característico del Realismo…» |
| Verosimilitud | Los hechos son posibles y creíbles. Sin elementos fantásticos. | «La voluntad de verosimilitud realista se aprecia en…» |
| Lenguaje según condición social | Los personajes hablan según su clase social. Diálogos diferenciados. | «El lenguaje refleja la condición social del personaje…» |
| Determinismo naturalista | El personaje es víctima de su herencia genética y entorno social. | «El determinismo naturalista se aprecia en cómo el entorno condiciona al personaje…» |
• Observación y documentación minuciosa de la realidad contemporánea · • Narrador omnisciente en 3.ª persona · • Verosimilitud: hechos posibles, sin elementos fantásticos · • Lenguaje diferenciado según la condición social de los personajes · • Preferencia por personajes corrientes en un contexto histórico preciso · • Naturalismo (Zola): determinismo genético y social, ambientes sórdidos, materialismo · • En España: Galdós (Fortunata y Jacinta), Clarín (La Regenta), Pardo Bazán (Los pazos de Ulloa)
Reacción al «desastre del 98». Modernismo (esteticista, Rubén Darío) y Gen. del 98 (reflexiva, angustiada: Unamuno, Machado, Baroja, Valle-Inclán, Azorín).
| Señal en el texto | Qué buscar | Cómo formularlo |
|---|---|---|
| Musicalidad y sensorialismo (Modernismo) | Alejandrinos, dodecasílabos; cromatismo; sinestesias; léxico exótico. | «La musicalidad y el sensorialismo modernistas se aprecian en el uso de…» |
| Evasión y exotismo (Modernismo) | Referencias a mundos lejanos, épocas pasadas, cisne, jardines. | «La evasión escapista del Modernismo se manifiesta en las referencias a…» |
| Angustia existencial (Gen. del 98) | Temas de fe, duda, sentido de la vida, miedo a la muerte. | «La angustia existencial del 98 se aprecia en el debate interior del personaje…» |
| Reflexión sobre España / intrahistoria | Paisaje castellano como símbolo. Interés por la vida cotidiana anónima. | «El interés por la intrahistoria, propio del 98, se refleja en el paisaje…» |
| Estilo sobrio y antirretórico | Frases cortas, léxico preciso sin ornamento. | «El estilo antirretórico del 98 se manifiesta en la sobriedad expresiva…» |
• Modernismo: musicalidad y sensorialismo, exotismo y cosmopolitismo, léxico brillante, renovación métrica, influencia del parnasianismo y el simbolismo · Rubén Darío (Hispanoamérica), Manuel Machado, JRJ (1.ª etapa) · • Gen. del 98: reacción al desastre del 98, actitud crítica ante España, estilo sobrio y antirretórico, angustia existencial, concepto de «intrahistoria» · Unamuno (Niebla), Baroja (El árbol de la ciencia), Azorín (Castilla), Valle-Inclán (Luces de bohemia), Antonio Machado (Campos de Castilla)
Arte puro, intelectualismo, europeísmo. Ortega y Gasset, Juan Ramón Jiménez, Gabriel Miró, Ramón Pérez de Ayala.
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| Arte puro / deshumanización | Ausencia de sentimentalismo. Arte para minorías selectas. | «La deshumanización del arte, rasgo novecentista, se aprecia en…» |
| Prosa lírica y sensorial | Imágenes sensoriales, metáforas originales, ritmo cuidado. | «La prosa lírica novecentista se manifiesta en el cuidado del lenguaje…» |
| Intelectualismo y racionalismo | Reflexión intelectual. Distancia irónica. Cuidado del estilo. | «El intelectualismo novecentista se aprecia en el tono reflexivo y analítico…» |
| Poesía pura / depuración (JRJ) | Eliminación de lo anecdótico. Verso libre. Búsqueda de lo esencial. | «La búsqueda de la poesía pura, propia de JRJ, se manifiesta en la desnudez formal…» |
• Intelectualismo y sólida formación académica · • Arte puro, deshumanización del arte (Ortega) · • Europeísmo, elitismo: obra destinada a minoría selecta · • Racionalismo como método de análisis · • Cuidado extremo del estilo · • Ortega y Gasset (La rebelión de las masas), Eugenio d'Ors (Glosas), Gabriel Miró (Nuestro padre San Daniel), Pérez de Ayala (Belarmino y Apolonio) · • JRJ: 3 etapas: modernista sensitiva → poesía pura → metafísica en el exilio · Premio Nobel 1956
Primeras décadas del s. XX. Ruptura radical. Ismos europeos: futurismo, cubismo, dadaísmo, surrealismo, expresionismo. En España: ultraísmo, creacionismo. Greguerías (Gómez de la Serna).
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| Ruptura con la lógica y la sintaxis | Sin puntuación. Versos sin rima. Yuxtaposición sin nexos. | «La ruptura con la lógica sintáctica, propia de las vanguardias, se aprecia en…» |
| Imágenes irracionales y oníricas (Surrealismo) | Asociaciones inesperadas. Mundo de los sueños. Escritura automática. | «Las imágenes surrealistas, procedentes del inconsciente, se manifiestan en…» |
| Exaltación de la modernidad (Futurismo/Ultraísmo) | Máquinas, velocidad, electricidad, ciudades modernas. | «La exaltación futurista de la modernidad se percibe en…» |
| Metáforas creacionistas atrevidas | Comparaciones entre realidades muy alejadas. Nueva realidad autónoma. | «La metáfora creacionista, que crea una nueva realidad autónoma, aparece en…» |
| Greguería (Gómez de la Serna) | Asociación de humorismo + metáfora en frases breves sorprendentes. | «La greguería, que combina humorismo y metáfora, aparece en la imagen de…» |
• Ruptura radical con la tradición · • Voluntad experimental y carácter lúdico · • Ismos europeos: Expresionismo (deformación), Futurismo/Marinetti (velocidad, sin puntuación), Cubismo/Apollinaire (caligramas), Dadaísmo/Tzara (incoherencia), Surrealismo/Breton (subconsciente, escritura automática) · • En España: Creacionismo/Huidobro (nueva realidad poética, influyó en Gerardo Diego), Ultraísmo (imágenes irracionales, intuición) · • Gómez de la Serna: greguerías = metáfora + humor · • Hispanoamérica: Vallejo (Los heraldos negros → Trilce → España, aparta de mí este cáliz), Neruda (Veinte poemas → Residencia en la tierra → España en el corazón)
Síntesis tradición + vanguardia. Homenaje a Góngora (1927). Lorca, Alberti, Guillén, Salinas, Cernuda, Aleixandre, Dámaso Alonso, Gerardo Diego. Las Sinsombrero.
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| Imagen y metáfora pura | Comparaciones atrevidas, no basadas en la lógica sino en la emoción. | «La imagen vanguardista es el eje del texto: en [cita] se establece una metáfora pura…» |
| Síntesis de tradición y vanguardia | Formas métricas clásicas (romance, soneto) con imágenes modernas. | «La síntesis tradición-vanguardia, rasgo del 27, se aprecia en el uso del romance/soneto con imágenes…» |
| Influencia surrealista (2.ª etapa) | Imágenes irracionales, oníricas. Angustia. Escritura automática. | «La influencia surrealista de la segunda etapa del 27 se aprecia en las imágenes irracionales…» |
| Simbolismo lorquiano (teatro) | Luna = muerte; caballo = pasión/muerte; agua = fertilidad; verde = deseo. | «El simbolismo lorquiano aparece: la luna representa la muerte…» |
| Compromiso político (3.ª etapa) | Referencias a la guerra, el exilio, la pérdida de la patria. | «El compromiso político de la tercera etapa del 27 se refleja en…» |
• Nombre: homenaje a Góngora en su tricentenario (1927) en el Ateneo de Sevilla · • Rasgos comunes: edad similar, misma formación, Residencia de Estudiantes, mismas revistas, amistad · • Influencias: 98/novecentismo/JRJ + clásicos (Góngora, Lope, Garcilaso) + vanguardistas extranjeros · • Mezcla de elementos dispares: intelectual/sentimental, culto/popular, moderno/tradición · • Tendencias: vanguardismo, poesía pura (Guillén), neopopular, comprometida · • Autores: Salinas, Guillén, Gerardo Diego, Aleixandre (Nobel 1977), Dámaso Alonso, Alberti, Cernuda · Las Sinsombrero: Josefina de la Torre, Ernestina de Champourcín · • Lorca: temas (destino trágico, muerte, amor imposible), símbolos (luna=muerte, caballo=pasión, agua=fertilidad, verde=deseo); teatro: Bodas de sangre, Yerma, La casa de Bernarda Alba
Poesía arraigada (garcilasista) vs. poesía desarraigada (existencial). Poesía social (años 50). Generación del 50. Novísimos. Teatro: Buero Vallejo (posibilismo), Sastre (agitación social), teatro experimental.
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| Poesía arraigada (Garcilasismo) | Formas clásicas (soneto, romance). Temas de amor, patria, religión. Tono sereno. | «La poesía arraigada se manifiesta en el uso de formas clásicas y temas religiosos/patrióticos…» |
| Poesía desarraigada / existencial | Angustia existencial, imagen monstruosa del mundo, lenguaje directo. | «La poesía desarraigada se aprecia en la angustia existencial y el lenguaje brusco…» |
| Poesía social (años 50) | Solidaridad con los humildes. Denuncia social. Lenguaje llano. | «La poesía social, que busca transformar el mundo, se refleja en la denuncia de…» |
| Realismo teatral posibilista (Buero) | Lenguaje coloquial; espacio simbólico; estructura circular; denuncia dentro de los límites. | «El realismo teatral posibilista de Buero se aprecia en el lenguaje coloquial y el espacio simbólico…» |
• Poesía arraigada (Garcilaso/Escorial): formas clásicas, temas amor/patria/religión, tono sereno · Poesía desarraigada (Espadaña): angustia existencial, lenguaje brusco — Dámaso Alonso (Hijos de la ira), Blas de Otero (Ángel fieramente humano) · • Años 50: poesía social (yo→nosotros, denuncia, lenguaje llano): Celaya (Cantos Iberos), Blas de Otero (Pido la paz y la palabra) · • Gen. del 50: ironía, compromiso moral — Gil de Biedma, José Hierro, Valente, Ángel González · • Novísimos (Castellet): cine, publicidad, pop — Gimferrer, L.M. Panero · • Teatro: Buero Vallejo (posibilismo, Historia de una escalera, La Fundación), Sastre (más combativo, Escuadra hacia la muerte), teatro experimental (Arrabal), teatro independiente (Els Joglars, La Fura dels Baus)
Tres etapas: Tremendismo/Existencialismo (40s) → Realismo social (50s) → Novela experimental (60s). Censura y dictadura como condicionantes.
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| Tremendismo (años 40) | Violencia extrema, visión pesimista, herencia picaresca, narrador en 1.ª persona. | «El tremendismo se aprecia en la violencia extrema y la visión pesimista…» |
| Existencialismo (años 40) | Angustia personal, soledad, inadaptación, frustración. Voz introspectiva. | «El existencialismo de la posguerra se manifiesta en la soledad del personaje…» |
| Realismo social / protagonista colectivo (años 50) | No hay héroe individual; el protagonismo recae en un grupo. Lenguaje coloquial. | «El realismo social se aprecia en el protagonista colectivo y la denuncia implícita…» |
| Objetivismo / narrador behaviorista | El narrador describe únicamente conductas externas. Diálogos banales. | «El objetivismo behaviorista se manifiesta en el narrador externo…» |
| Técnica experimental (años 60) | Monólogo interior, ruptura cronológica, perspectivas múltiples, barroquismo léxico. | «La técnica experimental de los 60 se aprecia en el monólogo interior…» |
• Años 40 — novela existencial: protagonista marginal, asfixiado, frustración/inadaptación/desesperanza · Laforet (Nada, 1944, primer Premio Nadal), Delibes (La sombra del ciprés es alargada) · Tremendismo: aspectos más duros/sórdidos — Cela (La familia de Pascual Duarte, 1942) · • Años 50 — realismo social: protagonista colectivo, vida cotidiana, espacio concreto, breve tiempo, diálogo predomina · Cela (La colmena), Delibes (El camino), Sánchez Ferlosio (El Jarama), Carmen Martín Gaite (Entre visillos) · • Años 60 — novela experimental: Martín Santos (Tiempo de silencio, 1962: monólogo interior, ruptura lineal, perspectivas múltiples), Delibes (Cinco horas con Mario), Torrente Ballester (La saga/fuga de J.B.), Juan Benet · • 1975: vuelta a formas tradicionales — Mendoza (La verdad sobre el caso Savolta)
Vuelta a la narratividad. Diversidad: novela negra, histórica, intimista, fantástica, metanovela, generación X. Mendoza, Muñoz Molina, Javier Marías, Chirbes, Rosa Montero.
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| Recuperación de la narratividad | Argumento claro, personajes complejos, trama que avanza. Sin experimentalismo extremo. | «La recuperación de la narratividad, rasgo de la novela post-75, se aprecia en…» |
| Importancia de la subjetividad / el yo | Narrador en primera persona que reflexiona sobre sí mismo. Tono introspectivo. | «La subjetividad como eje se manifiesta en la voz introspectiva del narrador…» |
| Novela negra / de intriga | Estructura de investigación. Personajes moralmente ambiguos. Suspense. | «Los rasgos de la novela negra —intriga, ambientes marginales— se aprecian en…» |
| Memoria histórica | Recuperación del pasado de la guerra civil desde los vencidos. Fragmentación. | «La literatura de la memoria histórica se manifiesta en la recuperación del pasado…» |
| Tono irónico y paródico | Distanciamiento humorístico respecto a géneros o situaciones. | «El tono irónico y paródico, característico de esta narrativa, se aprecia en…» |
• Muerte de Franco (1975): experimentalismo agotado, literatura política abandonada, retorno a patrones clásicos: gusto por contar historias · • Personajes antiheroicos, estilo cuidado, humor frecuente · • Tendencias: novela histórica (Mendoza, Pérez Reverte El capitán Alatriste, Cercas Soldados de Salamina, Dulce Chacón, Falcones), novela policiaca (Vázquez Montalbán/Carvalho, Lorenzo Silva), novela realista (Landero, Muñoz Molina El jinete polaco, Almudena Grandes), fantástica (Ruiz Zafón La sombra del viento, Ana María Matute), metanovela (Martín Gaite El cuarto de atrás), intimista (Javier Marías), Generación X/neorrealistas 90s (Mañas Historias del Kronen) · • 2 aspectos definitorios: carácter aglutinador + individualidad de cada novelista
Poesía de compromiso social (Neruda, Vallejo, Guillén, Paz), Novela regionalista (Gallegos), Realismo mágico (Boom: García Márquez, Vargas Llosa, Cortázar), narrativa posterior.
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| Realismo mágico | Inserción de elementos fantásticos en la vida cotidiana con total naturalidad. | «El realismo mágico se aprecia en la inserción natural de elementos fantásticos…» |
| Importancia de la naturaleza (Regionalismo) | La naturaleza domina a los personajes. Selva, pampa, llanos como protagonistas. | «La importancia de la naturaleza, rasgo de la novela regionalista, se manifiesta en…» |
| Problemática existencial y social (Boom) | Incomunicación, desarraigo. La realidad sociopolítica de América Latina como trasfondo. | «La problemática existencial propia del Boom se refleja en…» |
| Técnicas narrativas experimentales (Boom) | Narrador cambiante, ruptura cronológica, monólogo interior, perspectivas múltiples. | «Las técnicas experimentales del Boom se aprecian en el monólogo interior…» |
| Poesía de compromiso social | Solidaridad con los oprimidos. Poesía épica de dimensión continental. | «El compromiso social de la poesía hispanoamericana se manifiesta en…» |
• Poesía: vanguardismo → compromiso social · Vallejo (Poemas humanos), Neruda (Residencia en la tierra, Canto general), Nicolás Guillén (tradición africana + compromiso social), Octavio Paz · • Pre-Boom (1940s): regionalismo/indigenismo; Gallegos (Doña Bárbara: civilización vs. barbarie); inicios del realismo mágico: Borges (El Aleph), Carpentier, Rulfo (Pedro Páramo), Asturias (El señor presidente) · • Boom (1960s): realismo mágico consolidado, magia como elemento cotidiano · García Márquez (Cien años de soledad, Nobel), Vargas Llosa (La ciudad y los perros, Nobel), Cortázar (Rayuela: lector co-creador) · • Post-Boom: pluralidad de estilos · Isabel Allende (La casa de los espíritus), Cabrera Infante, Manuel Puig (El beso de la mujer araña), Bolaño (Los detectives salvajes)
2. Características del movimiento: explica 4-5 rasgos fundamentales. Relaciónalos entre sí en lugar de enumerarlos.
3. Autores y obras integrados en el discurso: no hagas una lista. Menciona los autores en el contexto de las características.
4. Valoración final: importancia del movimiento y su herencia en la literatura posterior.
Los temas están redactados como prosa continua sin epígrafes, tal y como exige el criterio oficial: «exposición de conjunto que demuestre un conocimiento global del movimiento y de la significación de los autores y sus obras, más allá de un mero catálogo». Los resúmenes corresponden fielmente a los apuntes oficiales del curso.
La segunda mitad del siglo XIX en España es una época de profundas transformaciones. En lo político, las guerras carlistas, la Revolución Gloriosa de 1868 y la posterior Restauración borbónica generan inestabilidad. En lo económico, el incipiente desarrollo industrial consolida a la burguesía como clase dominante, al tiempo que el crecimiento del proletariado origina los primeros movimientos obreros. En el plano intelectual, el positivismo, el evolucionismo darwinista y el marxismo configuran una nueva visión del mundo basada en la observación empírica. Este clima es el caldo de cultivo del Realismo literario.
El Realismo, triunfante en Europa hacia 1850, aspira a reflejar la realidad social contemporánea con verosimilitud y objetividad. Sus características fundamentales son: la observación y documentación minuciosa del entorno; el narrador omnisciente en tercera persona, que describe ambientes y analiza psicologías con detalle; el lenguaje diferenciado según la condición social de los personajes; y la preferencia por personajes corrientes insertos en la realidad histórica. El Naturalismo, surgido en Francia de la mano de Émile Zola, lleva estas premisas a sus consecuencias más extremas: el determinismo —el hombre es víctima de su herencia genética y de su entorno social— y el materialismo llevan al novelista a tratar ambientes sórdidos como método de análisis científico de la sociedad.
La novela es el género que mejor encarna estos ideales. Benito Pérez Galdós evoluciona desde las novelas de tesis ideológica —como Doña Perfecta, en la que combate la intransigencia religiosa— hacia las novelas contemporáneas ambientadas en Madrid burgués: Fortunata y Jacinta explora el conflicto de clases con una riqueza sin precedentes. Sus novelas espiritualistas (Misericordia) y sus cuarenta y seis Episodios Nacionales completan una producción sin parangón. Leopoldo Alas, Clarín, traza en La Regenta una demoledora crítica de la hipocresía burguesa en Vetusta (trasunto de Oviedo). Emilia Pardo Bazán introduce el Naturalismo en España con Los pazos de Ulloa, retrato de la decadencia de la nobleza rural gallega. Juan Valera construye un Realismo más idealista en Pepita Jiménez, y José María Pereda exalta el mundo rural cantábrico en Sotileza.
En poesía, el posromanticismo produce dos figuras capitales. Gustavo Adolfo Bécquer elabora en sus Rimas una poesía breve, musical e intimista que va del misterio de la inspiración al desengaño amoroso; su influencia sobre la lírica posterior es decisiva. Rosalía de Castro, en Cantares galegos, Follas novas y En las orillas del Sar, da voz a la saudade y al dolor con un intimismo que anticipa la sensibilidad moderna. En teatro, el predominio de la alta comedia moralizante de Tamayo y Baus y el drama grandilocuente de Echegaray evidencian las limitaciones de un género supeditado al gusto burgués. El Realismo español entronca con la tradición picaresca y cervantina y produce algunas de las obras narrativas más complejas de la literatura en español.
El fin del siglo XIX en España viene marcado por el llamado desastre del 98: la pérdida de Cuba, Puerto Rico y Filipinas supone el colapso definitivo del modelo colonial y genera un clima de desencanto intelectual. En este contexto de crisis del liberalismo burgués y de auge del movimiento obrero surgen dos corrientes literarias que comparten el rechazo del Realismo y la voluntad de renovar el lenguaje: el Modernismo y la Generación del 98.
El Modernismo nace en Hispanoamérica, impulsado por Rubén Darío, y llega a España como movimiento de evasión y refinamiento estético. Sus características son el exotismo y cosmopolitismo, la búsqueda constante de la belleza formal, el léxico brillante lleno de metáforas e imágenes, y la renovación métrica. La influencia del parnasianismo y del simbolismo es decisiva. En España, Manuel Machado (Alma) y Juan Ramón Jiménez en su primera etapa sensitiva (Arias tristes) son sus principales representantes.
La Generación del 98 orienta su mirada hacia España. Sus miembros comparten una actitud crítica ante el atraso del país, un estilo sobrio y antirretórico, y una profunda preocupación existencial. Unamuno aborda en sus «nivolas» —Niebla, San Manuel Bueno, mártir— la angustia ante la muerte y la incertidumbre entre la fe y la razón. Azorín recrea en La voluntad y en sus ensayos sobre Castilla la búsqueda de los valores espirituales de España. Baroja traza en El árbol de la ciencia un personaje pesimista e inadaptado. Valle-Inclán evoluciona del modernismo decadente de las Sonatas al esperpento —Luces de bohemia—, en el que la deformación grotesca denuncia la miseria moral de España. Antonio Machado pasa del intimismo modernista de Soledades al compromiso noventayochista de Campos de Castilla, donde el paisaje castellano se convierte en símbolo del alma nacional.
En el teatro conviven dos tendencias opuestas. El teatro comercial —alta comedia burguesa de Benavente (Los intereses creados), teatro poético en verso (Marquina), comedia costumbrista (Arniches, hermanos Álvarez Quintero)— domina los escenarios. El teatro innovador, representado por Valle-Inclán con el esperpento, propone una renovación radical del lenguaje escénico: la mezcla de lo trágico y lo grotesco y la caricaturización de los personajes es la aportación más original del teatro español de la época.
La llamada Generación del 14 o Novecentismo designa a un grupo de autores españoles que se sitúan cronológicamente entre la Generación del 98 y la del 27, y cuyo objetivo principal fue renovar la literatura y el arte para conseguir una estética propia del siglo XX. Su contexto histórico es convulso: se agota la Restauración borbónica, se impone la Dictadura de Primo de Rivera, se proclama la II República, tienen lugar la Semana Trágica de Barcelona y la huelga general de 1917. Los escritores del 14 adoptan una actitud europeísta con el fin de modernizar España desde el rigor y el análisis racional.
Sus rasgos definitorios son el intelectualismo y la sólida formación académica, el racionalismo como método de análisis, el europeísmo y el elitismo —su obra está destinada a una minoría selecta— y la búsqueda de un arte puro que no conmueve sino que produce placer estético. Cultivaron el ensayo, la novela y la poesía. En el ensayo, Ortega y Gasset destaca por su estilo claro y elegante con magistral uso de la metáfora: en La rebelión de las masas y en La deshumanización del arte teoriza el arte puro deshumanizado, de gran influencia en las vanguardias. Eugenio d'Ors, quien acuñó el propio término «novecentismo», es conocido por sus Glosas, breves artículos de gran variedad temática.
En la novela, la renovación llega de la mano de Gabriel Miró y Ramón Pérez de Ayala. Miró define su narrativa por la hondura lírica: sus novelas profundizan en la psicología de los personajes y en las sensaciones, como evidencia Nuestro padre San Daniel. Pérez de Ayala cultiva la novela intelectual con predominio de reflexiones morales y crítica social (Belarmino y Apolonio, Tigre Juan).
El maestro indiscutible en poesía es Juan Ramón Jiménez, gran renovador y referente para los poetas del 27. En él se distinguen tres etapas. La primera, de corte modernista, es sensorial e intimista (Arias tristes, La soledad sonora). La segunda, iniciada con el Diario de un poeta recién casado (1916), da lugar a una poesía intelectual o pura cada vez más depurada: Eternidades y Piedra y cielo ejemplifican esta búsqueda de lo esencial. La tercera y última etapa, ya en el exilio, acentúa el tono metafísico (Dios deseado y deseante). Premio Nobel en 1956, su influencia sobre la Generación del 27 es decisiva: su trayectoria representa la síntesis más completa del proyecto novecentista.
Las vanguardias son movimientos artísticos, conocidos como «ismos», que surgen en Europa y se suceden a gran velocidad desde inicios del siglo XX hasta los años treinta. Pretenden experimentar, innovar y romper con la tradición: adoptan un carácter rebelde, se inclinan hacia la originalidad y muestran una clara intención lúdica. Su contexto histórico es el período de entreguerras: la Primera Guerra Mundial (1914-1918) trajo una depresión económica que generó malestar y culminó con la aparición de regímenes autoritarios. En Rusia tuvo lugar la revolución comunista y en el resto de países los bajos salarios favorecieron el desarrollo de sindicatos y partidos obreros. En España nos encontramos en el convulso tiempo anterior a la Guerra Civil: se agota la Restauración, se impone la Dictadura de Primo de Rivera, se proclama la II República y tienen lugar la Semana Trágica de Barcelona y la huelga general de 1917. Las vanguardias coinciden con el novecentismo en la deshumanización y ejercerán una influencia decisiva sobre la generación del 27.
Los principales ismos europeos son diversos y a veces contradictorios. El Expresionismo, el primero en surgir, deforma y exagera los rasgos para conseguir expresividad, dando lugar en literatura a descripciones caricaturescas. El Futurismo, de la mano de Marinetti, exalta el progreso mecánico y técnico: suprime los signos de puntuación, emplea verbos en infinitivo e incluye signos no alfabéticos. Guillaume Apollinaire crea el Cubismo, que defiende la disposición artística en planos múltiples; en poesía da lugar a los caligramas, en los que las palabras dibujan el contenido. El Dadaísmo, instaurado por Tristan Tzara, propone la espontaneidad y la desaparición de todas las normas, recurriendo al lenguaje incoherente y a la combinación de palabras al azar. Finalmente, André Breton promueve el Surrealismo, que indaga en el subconsciente para encontrar la verdad profunda: de él nacen las metáforas insólitas, las imágenes oníricas y la escritura automática. Es el ismo de mayor influencia en España.
En España, las vanguardias propiamente hispanas son el Creacionismo y el Ultraísmo. El Creacionismo nace de la mano de Vicente Huidobro con influencia del Cubismo: persigue un arte que no imite la realidad sino que cree una realidad poética nueva, sirviéndose de la metáfora y las relaciones arbitrarias; influyó notablemente en Gerardo Diego. El Ultraísmo recoge elementos futuristas, cubistas y creacionistas y aspira a ir «más allá» de la estética vigente: sus imágenes irracionales dan lugar a una poesía cuyo sentido se capta por intuición y no por razón. Ramón Gómez de la Serna fue el pionero en introducir las vanguardias en España; además de cultivar ensayo, novela y teatro, creó un nuevo género: las greguerías. Las define él mismo como «metáfora más humor»: crean imágenes lírico-humorísticas que establecen relaciones insólitas e ilógicas entre dos objetos o conceptos.
En Hispanoamérica, junto a Vicente Huidobro, merecen mención especial César Vallejo y Pablo Neruda. César Vallejo (Perú, 1892-París, 1938) publicó Los heraldos negros bajo influencia modernista; con Trilce rompe con la poesía anterior a través de encabalgamientos abruptos y ritmo irregular. Su obra póstuma España, aparta de mí este cáliz se solidariza con los que sufren la Guerra Civil y abre las puertas a la esperanza colectiva. Pablo Neruda (Chile, 1904-1973) recoge la tradición amorosa en Veinte poemas de amor y una canción desesperada; con Residencia en la tierra, de corte surrealista, da cuenta de un mundo tendente a la destrucción, y escribió España en el corazón en defensa de la República. En síntesis, las vanguardias y la generación del 14 supusieron una renovación artística de alcance continental y ejercieron influencia decisiva sobre los poetas de la generación del 27.
La generación del 27, o grupo poético del 27, agrupa a una serie de poetas que vivió la agitación política de los años anteriores a la Guerra Civil y sufrió las consecuencias de la misma: exilio, encarcelamiento, muerte. El grupo recibió diversas denominaciones (generación de la amistad, generación de la dictadura, generación de la república), pero el término que triunfó es el de «generación del 27», porque ese año tuvo lugar en el Ateneo de Sevilla la celebración del tricentenario de la muerte de Luis de Góngora. Este autor barroco, considerado oscuro y secundario hasta entonces, se convirtió en modelo de inspiración e imitación. Sus rasgos comunes son la edad similar, la misma formación, la participación en las mismas revistas y tertulias —sobre todo en la Residencia de Estudiantes—, y una estrecha amistad. Sus influencias son variadas: los modelos inmediatos (novecentismo, generación del 98, Juan Ramón Jiménez, Gómez de la Serna), los modelos clásicos (Góngora, Lope, Garcilaso, san Juan de la Cruz) y los extranjeros vanguardistas (Apollinaire, Marinetti).
Su rasgo más destacado es la mezcla de elementos dispares: oscilan entre lo intelectual y lo sentimental, la espontaneidad y la técnica, el purismo y la humanización, lo culto y lo popular, lo español y lo universal, lo moderno y la tradición. Los temas predominantes son el paisaje urbano, la naturaleza, el amor y el compromiso con el ser humano y las injusticias sociales. Cultivan el vanguardismo (Gerardo Diego, Salinas, Alberti), la poesía pura (Jorge Guillén), la poesía neopopular y la poesía comprometida (Lorca, Alberti). Tras la Guerra Civil el grupo se deshace y cada poeta sigue una evolución diferente. Pedro Salinas, el «poeta del amor», cultiva una poesía sencilla y de verso libre (Presagios, La voz a ti debida). Jorge Guillén, el más intelectual, pasa del entusiasmo vitalista de Cántico al pesimismo social de Clamor. Gerardo Diego, influido por el creacionismo (Manual de espumas) y también clasicista (Alondra de verdad), es el máximo sonetista del grupo. Vicente Aleixandre —Premio Nobel de 1977— evoluciona del surrealismo (Espadas como labios) a una poesía humanizada (Historia del corazón). Dámaso Alonso crea con Hijos de la ira la poesía desarraigada de posguerra. Rafael Alberti pasa del neopopularismo (Marinero en tierra) al surrealismo (Sobre los ángeles) y a la denuncia social en el exilio (El poeta en la calle). Luis Cernuda explora el amor y la desesperanza en La realidad y el deseo y Desolación de la quimera. Cabe mencionar también a las Sinsombrero —Josefina de la Torre, Ernestina de Champourcín—, ignoradas durante décadas y reivindicadas hoy.
Federico García Lorca es el autor más universal del grupo, asesinado al inicio de la Guerra Civil. Sus grandes temas son el destino trágico, la muerte inevitable y el amor imposible. En poesía, su primera etapa es neopopular (Romancero gitano, síntesis de tradición y expresión renovada); después evoluciona hacia el surrealismo (Poeta en Nueva York) y hacia mayor densidad simbólica (Llanto por Ignacio Sánchez Mejías). Su teatro prima el choque entre libertad y autoridad, entre pasión y norma social, que conduce inevitablemente al desenlace trágico. Cultivó el drama histórico (Mariana Pineda), las farsas (La zapatera prodigiosa), el teatro surrealista (El público) y sobre todo las tragedias: Bodas de sangre trata la fatalidad de un amor irreprimible entre familias enfrentadas; Yerma es la tragedia de la mujer que desea ser madre y no puede; La casa de Bernarda Alba refleja la angustia de cinco mujeres ahogadas por sus pasiones y por la vigilancia materna. En todas ellas la trama se desarrolla en ambiente andaluz, las protagonistas femeninas son el centro y los símbolos —luna (muerte), caballo (pasión), agua (fertilidad), verde (deseo)— reflejan la fatalidad. Para acercar la cultura al pueblo, Lorca fundó el grupo teatral La Barraca, con el que recorrió pueblos representando a los clásicos.
La Guerra Civil puso punto final a la Edad de Plata de las letras españolas. Muchos escritores fueron asesinados, exiliados o encarcelados y los que permanecieron en España sufrieron la censura y las consecuencias de la derrota. Además, tuvo lugar un desmantelamiento de todas las infraestructuras de la vida cultural —grupos teatrales, escuelas dramáticas, salas de representación— que afectó notablemente al teatro posterior. En el exilio, poetas como León Felipe o Rafael Alberti escribieron inicialmente sobre la derrota, la nostalgia de la patria perdida y el anhelo de regreso, y criticaron con dureza el régimen franquista. Ligado a la llamada generación del 36 o escindida está Miguel Hernández —considerado puente entre el 27 y el 36—, que cultivó poesía pura, vanguardia, tradición y clasicismo (El rayo que no cesa, El hombre acecha).
En los años 40, Dámaso Alonso bautizó las dos grandes tendencias líricas: poesía arraigada y poesía desarraigada. La arraigada, afín al régimen, fue cultivada por Luis Rosales (La casa encendida), Leopoldo Panero y Luis Felipe Vivanco: adopta la estética clasicista con Garcilaso como modelo y temas de amor, religión y patria, publicados en las revistas Garcilaso y Escorial. La desarraigada refleja el sufrimiento y la desolación con un lenguaje brusco y desgarrado, verso libre y versículo, publicada en Espadaña: Dámaso Alonso (Hijos de la ira), Blas de Otero (Ángel fieramente humano), Victoriano Cremer y Eugenio de Nora son sus principales voces. También en esta época surge el Grupo Cántico, con una poesía refinada y sensual heredera del 27 (Pablo García Baena), y el postismo, que defiende el surrealismo y la imaginación sin límites (Carlos Edmundo de Ory). En los años 50 aparece la poesía social: el yo se convierte en un nosotros, la queja existencial da paso a la denuncia de injusticias y el lenguaje adopta un tono llano y conversacional. Gabriel Celaya (Cantos Iberos) y Blas de Otero (Pido la paz y la palabra) son sus máximos representantes. En los años 60, la Generación del 50 —Gil de Biedma (Las personas del verbo), José Hierro, Valente, Ángel González— concibe la poesía como modo de conocerse a sí mismos, con ironía y compromiso moral. En los 70 aparecen los Novísimos (antología de Castellet: Gimferrer, Leopoldo María Panero, Ana María Moix), que rompen con el realismo e incorporan cine, publicidad y cultura pop. Tras la Transición, la heterogeneidad da lugar a la poesía de la experiencia (Trapiello, Benjamín Prado), el neosurrealismo (Blanca Andreu, Báculo de papel) o el culturalismo de Villena; en el siglo XXI destacan Elena Medel y Elvira Sastre.
En teatro, los años 40 están dominados por la comedia burguesa (Pemán, Calvo Sotelo, Luca de Tena), que entretiene y elogia los valores conservadores, y el teatro humorístico innovador de Jardiel Poncela (Eloísa está debajo de un almendro) y Mihura (Tres sombreros de copa, escrita en 1932 pero no estrenada hasta 1952). En los años 50 surge el teatro realista de denuncia social: Antonio Buero Vallejo —Historia de una escalera (primera obra del teatro social), La Fundación, El tragaluz— crea un teatro posibilista que denuncia dentro de los límites permitidos por la censura; Alfonso Sastre (Escuadra hacia la muerte) se muestra más combativo. En los 60 aparece el teatro experimental de Arrabal —creador del «teatro pánico», a medio camino entre el esperpento, el surrealismo y el absurdo— y Francisco Nieva; también los simbolistas (José Ruibal, Martínez Mediero) con un marcado pesimismo y simbología animal. En los últimos años del franquismo, el teatro independiente (Els Joglars, Els Comediants, La Fura dels Baus) se consolida como contestación al teatro comercial. Tras la democracia destacan Alonso de Santos (Bajarse al moro), Sanchís Sinisterra (¡Ay, Carmela!), Juan Mayorga y Lluïsa Cunillé.
La Guerra Civil puso punto final a la Edad de Plata de las letras españolas. Muchos escritores fueron asesinados, exiliados o encarcelados y los que permanecieron en España tuvieron que adaptarse a las consecuencias de la derrota y a una dictadura de casi cuarenta años. En el exilio se desarrolló una novela tendente al autobiografismo, que utilizaba como temas principales España —la añoranza, la idealización de la infancia, la rememoración de la guerra— y la vida en el país de acogida. Dos tendencias se distinguen: una novela vanguardista e intimista (Rosa Chacel, Memorias de Leticia Valle) y una novela realista de testimonio histórico, con Ramón J. Sender (Réquiem por un campesino español), Francisco Ayala (La cabeza del cordero) y Max Aub (El laberinto mágico).
En España, el aislamiento y la censura condujeron a una narrativa que abandonó la innovación durante dos décadas. En los años 40 conviven tres tendencias. La novela propagandística glorificadora del régimen (Jaime de Andrade, Raza) y la novela de realismo convencional heredera de la tradición (Gironella, Los cipreses creen en Dios) no alcanzan gran calidad literaria. Más relevante es la novela existencial, en la que el protagonista —marginal y desarraigado— aparece asfixiado por una existencia sin sentido, enfrentado a la miseria y la soledad. Sus temas son la frustración, la inadaptación y la desesperanza: Carmen Laforet la inaugura con Nada (1944, primer Premio Nadal) y Miguel Delibes continúa la tendencia en La sombra del ciprés es alargada. Una variante de la novela existencial es el tremendismo, que se recrea en los aspectos más duros y sórdidos de la existencia: La familia de Pascual Duarte de Camilo José Cela (1942), influida por la picaresca, el esperpento, los romances de ciego y el naturalismo, es su obra más representativa.
En los años 50 la novela evoluciona hacia el realismo social, sin renunciar del todo al existencialismo. Los escritores denuncian la injusticia y la penuria social y expresan su anhelo de cambio. Algunos buscan la máxima objetividad (objetivismo); otros intentan esquivar la censura con un realismo crítico. El protagonista pasa a ser colectivo y la acción se centra en un espacio concreto y en un breve tiempo, con predominio del diálogo. Los autores más representativos son: Camilo José Cela (La colmena, impulso definitivo del realismo social), Miguel Delibes (El camino), Rafael Sánchez Ferlosio (El Jarama) y Carmen Martín Gaite (Entre visillos). En los años 60, el agotamiento de la novela social, la influencia de los novelistas europeos y el impacto de la narrativa hispanoamericana provocan la aparición de la novela experimental. La obra decisiva es Tiempo de silencio de Luis Martín Santos (1962): ruptura del relato lineal, monólogo interior, estilo indirecto libre, perspectivas múltiples y experimentación lingüística. Le siguen Miguel Delibes (Cinco horas con Mario), Camilo José Cela (Oficio de Tinieblas 5), Torrente Ballester (La saga/fuga de J.B.) y Juan Benet (Volverás a Región). El excesivo experimentalismo de los 60 conduce hacia los 70 a un retorno a formas más tradicionales, marcado por La verdad sobre el caso Savolta de Eduardo Mendoza (1975). La dictadura franquista impuso un aislamiento que apartó a la literatura de las nuevas tendencias, pero no impidió la creación de grandes obras que ilustraron buena parte del siglo XX.
Con la muerte de Franco en 1975 y el fin de la dictadura se agota el experimentalismo, se renuncia a una literatura con intenciones políticas o ideológicas y se retoman patrones narrativos más clásicos: el interés por el argumento, el desarrollo lineal y la voz única del narrador; en resumen, se recupera el gusto por contar historias. Lo que caracteriza al panorama narrativo es la variedad de corrientes y la libertad con que los escritores se enfrentan al hecho literario. A pesar de esa diversidad, pueden apuntarse notas comunes: predominio de personajes antiheroicos, empleo de un estilo cuidado y uso frecuente del humor. Durante estos años conviven autores de generaciones de posguerra y jóvenes que comienzan a escribir a partir de 1975.
Las características comunes de esta nueva novela son: recuperación de la trama argumental, pérdida del hermetismo experimental, estética realista que refleja las preocupaciones y conflictos de los personajes, intimismo y cierto existencialismo, narración en primera y tercera persona con uso del monólogo interior, manejo hábil del tiempo con predominio lineal aunque también con desorden cronológico, y gran pluralidad de tendencias.
La novela histórica sitúa los hechos en épocas pasadas con voluntad de exactitud: Eduardo Mendoza (La ciudad de los prodigios), Miguel Delibes (El hereje), Arturo Pérez Reverte (El capitán Alatriste), Javier Cercas (Soldados de Salamina), Dulce Chacón (La voz dormida) o Ildefonso Falcones (La catedral del mar). La novela policiaca y de intriga busca la sorpresa mediante giros argumentales y la parcialidad del narrador protagonista en entorno urbano: Manuel Vázquez Montalbán con la saga del detective Carvalho (Tatuaje, Los mares del sur), Eduardo Mendoza (El misterio de la cripta embrujada), Antonio Muñoz Molina (Plenilunio), Lorenzo Silva con los guardias Bevilacqua y Chamorro, y Alicia Giménez Bartlett con Petra Delicado. La novela realista contemporánea, la más numerosa, sitúa la acción en la España urbana con protagonistas desvalidos e inseguros y contención estilística: José Luis Sampedro (La sonrisa etrusca), Luis Landero (Juegos de la edad tardía), Antonio Muñoz Molina (El jinete polaco) o Almudena Grandes (Malena es un nombre de tango). La novela fantástica introduce elementos imaginarios: Carlos Ruiz Zafón (La sombra del viento), Rosa Montero, Ana María Matute. La metanovela narra una historia y el proceso de su composición: Carmen Martín Gaite (El cuarto de atrás). La novela intimista privilegia la vida interna: Javier Marías (Mañana en la batalla piensa en mí), Julio Llamazares (La lluvia amarilla). La generación X, en boga en los 90, aborda los problemas de la juventud urbana con lenguaje oral y contenidos contraculturales: José Ángel Mañas (Historias del Kronen), Ray Loriga (Héroes), Lucía Etxebarría.
En conclusión, dos aspectos definen la novela española desde 1975: su carácter aglutinador —acoge prácticamente todas las tendencias y preocupaciones posibles— y la individualidad de cada novelista, que elige la orientación que le resulta más adecuada para expresar su particular visión de la realidad con un estilo propio.
A partir de los años 20, los autores hispanoamericanos que habían buscado la esencia de lo poético en las vanguardias cambian el experimentalismo formal por una poesía de compromiso social. Dentro de estos parámetros destacan César Vallejo (Poemas humanos), Pablo Neruda (Residencia en la tierra y Canto general) y, en el Caribe, Nicolás Guillén, cuya poesía une el compromiso social con las vanguardias en una inspiración que arranca de la tradición africana de los esclavos. Octavio Paz estuvo abierto a todos los géneros y sus poemarios sobre la Guerra Civil española —Bajo tu clara sombra y otros poemas sobre España— son un ejemplo de la solidaridad continental hispanoamericana. En los años 60 no dominan corrientes únicas sino un pluralismo de tendencias —surrealismo, barroquismo, existencialismo— con autores como Álvaro Mutis, Mario Benedetti o Juan Gelman; destaca la figura de Borges, con sus poemas y cuentos metafísicos.
La narrativa hispanoamericana del siglo XX puede dividirse en tres grandes etapas. Antes del Boom, en los años 40, domina la tendencia regionalista e indigenista, vinculada también a las denominadas novelas del dictador: se defiende al indígena con una visión idealizada de su mundo. La obra más representativa es Doña Bárbara de Rómulo Gallegos, que plantea el eterno conflicto entre civilización y barbarie. Entre los años 40 y 50 se dan los inicios del realismo mágico, tendencia que combina realismo con fantasía empleando técnicas vanguardistas —monólogo interior, saltos temporales, rasgos tipográficos— con un trasfondo de denuncia social. Sobresalen Borges (El Aleph), Alejo Carpentier, Juan Rulfo (Pedro Páramo) y Miguel Ángel Asturias (El señor presidente).
La segunda etapa es el Boom hispanoamericano de los años 60: el momento en que se establece la fórmula del realismo mágico —la experimentación con el lenguaje, la magia entendida como elemento cotidiano— y se une técnica y tradición. Sus nombres más destacados son Premios Nobel: Gabriel García Márquez, con Cien años de soledad, El coronel no tiene quien le escriba y El amor en los tiempos del cólera; Mario Vargas Llosa, con La ciudad y los perros; y Julio Cortázar, con Rayuela, que convierte al lector en co-creador activo de la obra.
La tercera etapa es la narrativa posterior al Boom, marcada por la multiplicidad de estilos y tendencias. Encontramos autores influidos por el realismo mágico, como Isabel Allende (La casa de los espíritus); otros cercanos al mundo del cine, como Cabrera Infante (La Habana para un infante difunto) o Manuel Puig (El beso de la mujer araña); y otros que cultivan el humor y la ironía, como Bryce Echenique (Un mundo para Julius) o Roberto Bolaño (Los detectives salvajes), cuya narrativa compleja es hoy una de las más influyentes en lengua española. En la actualidad, varios autores españoles continúan revisando el realismo mágico, como Cristina López Barrio (La casa de los amores imposibles) o David Uclés (La península de las casas vacías).
2. La relaciona con el movimiento o tendencia literaria al que pertenece
3. La contextualiza sociohistóricamente: qué ocurría en España cuando se escribió
4. La sitúa en la tradición literaria: con qué corrientes dialoga, qué innova
Bodas de sangre, estrenada en 1933, es la primera de la trilogía rural de García Lorca. Pertenece a la Generación del 27 y representa una de las cimas del teatro español del s. XX.
La obra se escribe en los años de la Segunda República. Lorca fusiona la tradición literaria española —romancero, folclore andaluz— con el surrealismo vanguardista. Frente al teatro comercial de Benavente, Lorca representa el teatro renovador.
El argumento dramatiza el enfrentamiento entre el deseo y la norma social: la Novia ama a Leonardo pero está prometida a otro. El día de la boda huyen juntos; el Novio los persigue y ambos hombres mueren. La estructura es circular.
Es una tragedia moderna: destino fatal inevitable, personajes sin nombre propio excepto Leonardo (arquetipos de pasiones universales). Simbolismo: luna=muerte, caballo=pasión, navajas=violencia, azahar=pureza truncada. Alterna prosa y verso. Inaugura la trilogía rural con Yerma y La casa de Bernarda Alba.
Publicada en 1920 y no estrenada en España hasta 1970, Luces de bohemia inaugura el esperpento: el género teatral más original del s. XX español. Valle-Inclán pertenece a la Generación del 98.
Se escribe en la España de la Restauración. Valle evoluciona desde el modernismo decadente hasta el esperpento: deformación grotesca de la realidad para captar la verdad de España.
La trama sigue las últimas horas de Max Estrella —poeta ciego y bohemio— que recorre la noche madrileña con Don Latino. 15 escenas, unidad de tiempo pero no de espacio. Rasgos del esperpento: deformación grotesca, mezcla de lo trágico y lo burlesco, lenguaje desgarrado que combina registro culto con jerga madrileña, acotaciones con valor literario propio.
Obra de ruptura total: anticipa el expresionismo europeo y abre el camino al teatro del absurdo. Valle-Inclán es el gran renovador de la escena española del s. XX.
Publicada en 1931, es una «nivola» de Unamuno —denominación que reivindica libertad frente a las convenciones realistas—. Unamuno es el líder intelectual de la Generación del 98.
El protagonista, Manuel Bueno, oculta su falta de fe para no privar a sus feligreses de la esperanza religiosa. Es la proyección del conflicto central de Unamuno: la lucha entre la necesidad de creer y la imposibilidad racional de hacerlo.
Nombres simbólicos: Manuel («Dios con nosotros»), Ángela («mensajera de Dios»), Lázaro («resurrección»). Paisaje simbólico: montaña=fe, lago=duda. Técnica del manuscrito encontrado. Narrador femenino. Ausencia de descripción realista. Una de las obras más densas y breves del s. XX español.
Estrenada el 29 de diciembre de 1934, Lorca la definía como «poema trágico». Forma parte de la trilogía rural lorquiana, con Bodas de sangre y La casa de Bernarda Alba.
Ambientada en la España de la II República, provocó fuerte reacción conservadora. Denuncia implícita de la represión de la mujer y defensa del instinto vital.
Yerma desea ser madre pero no puede. Culpa a su marido Juan. En el desenlace, lo mata, destruyendo toda posibilidad futura de ser madre. Incorpora coros de lavanderas al estilo de la tragedia griega. Simbolismo: «Yerma»=«yermo»; agua=fertilidad; sequía=esterilidad. Denuncia universal del conflicto entre instinto vital y limitaciones sociales.
Estrenada en 1949 y ganadora del Premio Lope de Vega, marca un antes y un después en la escena española de posguerra. Frente a la comedia burguesa y el teatro de evasión dominante, Buero lleva al escenario la vida cotidiana con una doble mirada existencial y social.
Tres actos (1919, 1929, 1949), mismo espacio: el rellano de una casa modesta. Treinta años, tres generaciones. En el primer acto Fernando promete a Carmina sacarla de esa escalera; en el tercero, su hijo pronuncia las mismas palabras ante su propia hija.
La escalera es el espacio físico y el símbolo central: la trampa social de la que nadie puede escapar. Tema: la frustración. Estructura circular perfecta. Lenguaje coloquial auténtico. Obra fundacional del drama realista de posguerra.
Publicada en 1944 con 23 años, primera ganadora del Premio Nadal. Pieza clave de la narrativa de posguerra y uno de los textos más importantes de la literatura española escrita por mujeres.
Posguerra inmediata. Influencia del existencialismo francés. Andrea llega a Barcelona para estudiar y vive con su familia en la calle Aribau: ruina económica, violencia psicológica, degradación moral.
La casa de la calle Aribau es la metáfora de la España de posguerra: encerrada, violenta, sin futuro. Narración en 1.ª persona autodiegética. Estilo desnudo con lirismo contenido. 23 capítulos en tres partes. Abrió la puerta a narradoras como Ana María Matute y Carmen Martín Gaite.
Estrenada en 1985, adaptada al cine en 1989. Uno de los textos más representativos del teatro español de la Transición. Son los años de la «movida madrileña».
Cuatro jóvenes en un piso de Lavapiés: Chusa, Elena, Alberto y Jaimito. La organización de un viaje a Marruecos para traer droga pone a prueba sus relaciones. Personajes secundarios con función cómica (Doña Antonia, cleptómana) y testimonial.
El lenguaje es el rasgo más llamativo: reproduce fielmente el «cheli», jerga madrileña de los 80. Síntesis del sainete costumbrista con el neorrealismo social. Documento sociológico de primera categoría sobre la juventud española de los años 80.
Publicada en 1992 y revisada por el autor en 2000. Chirbes, crítico con la sentimentalidad del género.
Ana narra a su hijo Manuel sus memorias: la guerra civil, la posguerra, la cárcel del cuñado republicano y la traición de Isabel, que se pasa al lado de los vencedores para ascender socialmente.
El título tiene significado simbólico: Isabel escribe con «buena letra» (caligrafía perfecta). Cuando Ana descubre su traición, concluye que «la buena letra es el disfraz de las mentiras». Estilo sencillo y poético. Fragmentación y elipsis. Historia de los vencidos donde la historia familiar es trasposición de la historia nacional.
Checklist del examen
Márcalo todo antes de entregar
| Bloque | Pregunta | Puntos | Elección |
|---|---|---|---|
| Bloque 1 (4 pts) | 1.1a Tema del texto | 0,5 | Obligatoria — texto elegido |
| 1.1b Características lingüísticas y estilísticas | 1,3 | ||
| 1.1c Tipo de texto y género discursivo | 0,2 | ||
| 1.2 Resumen (40-50 palabras exactas) | 0,6 | Obligatoria | |
| 1.3 Texto argumentativo (100-150 palabras) | 1,4 | Obligatoria | |
| Bloque 2 (3 pts) | 2.1 Análisis sintáctico funcional | 1,4 | Elige UNA (2.1 ó 2.2) |
| 2.2 Pares mínimos (0,6) + Análisis inverso (0,8) | 1,4 | ||
| 2.3 Morfología · 2.4 Léxico-semántica · 2.5 Variedades | 0,8 c/u | Elige DOS (= 1,6 pts) | |
| Bloque 3 (3 pts) | 3.1 Texto + rasgos del movimiento | 2,0 | Elige UNA (3.1 ó 3.2) |
| 3.2 Desarrollo de un tema de literatura | 2,0 | ||
| 3.3 Obra leída anterior a 1939 | 1,0 | Elige UNA (3.3 ó 3.4) | |
| 3.4 Obra leída 1939-2000 | 1,0 | ||
| TOTAL — Duración máxima: 90 minutos | 10 | + Descuento máximo: –2 pts | |
- He elegido el texto que mejor conozco y me resulta más cómodo
- El tema (1.1a) está expresado como sintagma nominal abstracto en máximo 2 líneas
- En 1.1b NO he hecho listas: cada rasgo va acompañado de su función en el texto y una cita
- En 1.1b he analizado también recursos estilísticos (metáfora, ironía…) explicando su función
- En 1.1c he indicado el TIPO de texto Y el GÉNERO DISCURSIVO específico
- El resumen (1.2) tiene entre 40 y 50 palabras exactas — las he contado
- El texto argumentativo (1.3) tiene entre 100 y 150 palabras y se ve claramente mi posición
- En sintaxis (2.1) he analizado hasta el nivel de las palabras (categoría + función)
- En 2.2 he usado terminología gramatical precisa y he redactado una explicación, no una lista
- En morfología (2.3) he indicado: categoría gramatical + estructura morfológica + proceso de formación
- En literatura (3.1/3.2) he hecho una exposición de conjunto, NO un catálogo de autores y obras
- En 3.3/3.4 he relacionado la obra con su movimiento, su contexto sociohistórico y la tradición literaria
- He revisado la REDACCIÓN: coherencia, orden de ideas, conectores, variedad léxica (penaliza hasta –1 pt)
- He revisado la ORTOGRAFÍA: tildes, b/v, h, mayúsculas y puntuación (penaliza –0,25 desde la 2.ª falta)
- La letra es legible y he elegido correctamente: texto + 1 de 2.1/2.2 + 2 de 2.3/2.4/2.5 + 1 de 3.1/3.2 + 1 de 3.3/3.4
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